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lunes, 29 de octubre de 2012

The Moody Blues, "Days Of Future Passed" (1967)



Fastuoso y opulento, todo un deslumbrante trabajo, pretencioso en su majestuosidad, los Moody Blues varíando su orientación a un pop orquestal de corte épico influenciado claramente por el "Sgt. Pepper" (aunque apunta en otra dirección) y por la psicodélia sesentera; elaboran junto con la London Festival Orchestra suntuosos cortes extensos que nos envuelven en sus fascinantes pasajes orquestales que contrastan con la variante orientación que toma el disco, mezclando tanto pasajes rock, pop, barroque, retazos de psicodelia, todo con agudo cuidado melódico dando así un contundente trabajo conciso y sólido.

Este trabajo conceptual nos conduce por sus enolventes surcos a lo largo de paisajes sonoros coloridos, cálidos, intrigantes, deleitantes. Un fascinante festín sonoro que comienza con "The Day Begins", pieza que conglomera en sus cinco minutos lo que ofrece el resto del trabajo. Algo extensa, densa en su fondo de violines. Preambulo de "Dawn: Dawn Is A Feeling", un apasionantes corte de enfoque dramático y envolvente textura sonora. A destacar los últimos 60 segundos que van como puente para el siguiente corte; la pomposa "The Morning: Another Morning", una deliciosa pieza de baroque pop de dulces flautas, hermosos arreglos corales, gloriosa melodía, una delicia par los oidos. Le sigue "Lunch Break: Peak Hour", a tempo acelerado toma algunos de los pasajes de los primeros cortes como intro para conectar con la segunda parte, una pieza rock de cierto aire surf (algo de aroma beachboyero). De intensa e irresistible sección rítmica; resulta sumamente acertada su breve intro que aumenta la velocidad como preambulo a este ávido corte. Un recurso muy bien pensado.




"The Afternoon: Forever Afternoon" retoma la calma en un apasionante corte de celestiales arreglos corales y facturas vocales. Gloriosa en su fondo instrumental, presenta esa hermosa sección en la parte final "Evening, time to get away..." y aires festivos. Muy sorbesaliente corte.

Lo más exótico resulta ser "Evening: The Sun Set: Twilight Time", un soberbio corte de querencia psicodélica, delirante por su singular percusión acompañada de violines y flautas. En esa melodia vocal oriental presenta una muy bien elaborada segunda parte de cascadas corales. El fenomenal trabajo culmina con la apasionante "The Night: Nights In White Satin" que enaltece lo previamente visto en un majestuoso corte de siete minutos. Final apoteósico de este inmortal trabajo que extasia en su exhuberancia sonora y en su copiosidad histriónica.





Texto: Pol (Stonemo). Siguelo en su blog oficial dedicado a los discos que han cambiado la historia del rock:
stonemo.blogspot.com

miércoles, 10 de octubre de 2012

Pixies - "Surfer Rosa"


Año: 1988
País: Estados Unidos
Género: Alternative
Puntuación: ▲▲▲▲
Canción favorita: “Gigantic"


Otra de las mejores y más influyentes bandas que otorgó una muy interesante América ochentera en su sucio underground, en donde la baja fidelidad y la alienación en un rock primitivo de postura antiestética al mainstream de esos años llevo a explorar por recursos minimalistas de estridencia, incoherencia, ruido y eclecticismo sonoro teniendo como principales pilares a la vanguardia de los Velvets sesenteros y al garage.protopunk de los Sonics y los Stooges entre otros, sin olvidar claro a un siempre inevitable Pere Ubu.

De entre todas estas bandas del underground entonces, su oferta resalta considerablemente al emplear recursos básicos del rock, líneas simples y rústica de guitarra, un bajo siempre presente de consistente personalidad, arrebatos de tempo y juegos rítmicos, confrontaciones instrumentales y buena sincronización, gritos y melodías vocales que surgen libremente y que se enmarañan y filtran en la construcción musical en soberbias piezas que requieren varias escuchas para poder comprender la calada complejidad que presenta su oferta basada básicamente en, aunque suene paradójico, su espontaneidad en la ejecución creativa.




Resulta así un breve y puntual trabajo de algo más de treinta minutos que arranca este trabajo con “Bone Machine”, genial punto de partida que detona con un enardecido riff una tensa atmósfera sónica dominada por la taciturna y consistente línea de bajo; sigue “Break My Body” mostrando otra genialidad en la construcción instrumental; “Something Against You” mostrando un enérgico ska-punk de ilegibles gritos; “Broken Face” con catarsis noise-punk; y la fulminante “Gigantic” con la bajista Kim Deal a la voz, corte de mayor sofisticación, elaboración y dominio de su sonido ya adelantándose a su épico “Doolittle”.




Uno de los aciertos de su sonido es la buena comunicación de la guitarra (de personalidad corrosiva y peligrosa por un Frank Black) y bajo, ofreciendo atractivas piezas que cómodamente se disfrutan en  piezas instrumentales como “River Euphrates” que contrasta melódicos ejercicios corales con exorcizantes alaridos; su clásico “Where Is My Mind?”, tema lento depresivo de inconfundible armonía vocal (por ahí filtrando a un Bowie); “Cactus” con insinuaciones eléctricas a Bolan y una estupenda construcción rítmica que parece detonar en cualquier momentos, mas se mantiene en su sostenida robustez rítmica; el surf-rock garagero de “Tony's Theme”; más punk desquiciado en “Oh My Golly!”; la delirante guitarra en el garage de “Vamos”; “I'm Amazed” retomando ska-punk aunque ahora con afilada sección eléctrica; y cierra la interesante “Brick Is Red” con insinuación psicodélica en su guitarra eléctrica.




Texto: Pol (Stone.emo)

Siguelo en su página oficial de crítica y revisión de albúms clásicos de la historia del rock: 

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jueves, 12 de julio de 2012

"Let It Bleed", Rolling Stones


Año: 1969

Rating: ▲▲▲▲▲

Canción favorita: "Let It Bleed"

Disco definitivo del 69. Y es que este disco consigue registrar la oscuridad y decadencia de una gloriosa época en la historia de la música.


El rock que germinaría como una plataforma para la expresión juvenil y la necesidad de cambio se convertiría en una manifestación cultural y artística a mediados de las segunda mitad de los sesenta, detonando a su máxima cúspide tras la psicodelia y el abuso de sustancias alucinógenas, estamos en 1969, y las cosas sobrepasaron todo límite.



El verano del amor se fue y dio comienzo al 69 con sorpresivos acontecimientos como la disolución de los Beatles, la separación de Hendrix de su manager Chandler,  la muerte de Brian Jones, el festival de Woodsock los conflictos sociales por los derechos civiles tras la muerte de Martin Luther King, y las tumultuosas manifestaciones contra la guerra de Vietman que culminaría fatídicamente junto con el alma libre de los sesenta en Altamont a manos de unos incontrolables Stones, quienes víctimas de sus propios excesos, que tras evocaciones demoniacas de sus trabajos predecesores jamás se imaginarían lo que el destino les tendría preparado.

La atmósfera se pone tensa, una afligida juventud alejada de la inocencia del 67 y de los ideales de paz y amor del 68 se enturbece en la confusión y el desconcierto del 69, y los Stones capturan toda esta sensación de perdición y autodestrucción  en la árida y desoladora atmósfera de “Gimme Shelter”, uno de los más emblemáticos temas que pide a gritos auxilio ante una realidad utópica y caótica.



El disco además reviste su oferta previamente revisada en su predecesor “Beggarrs Banquet” mostrándonos su acertado enfoque por las raíces americanas del rock como en el country de la fulminante versión de “Love Is Vain”; y  la estupenda “Country Honk” con soberbio solo de violín; y la apasionante “You Got The Silver” con un impecable Keith Richards a la voz dotando al corte de sensibilidad humana y fragilidad emocional.

Pero es “Let It Bleed” definitivamente la mejor pieza de este disco; sus mágicas teclas y su embriagante atmósfera aderezada con mordaces textos de inspirada lírica que juega con el morbo y los placeres mundanos.



El disco no puede culminar mejor, “You Can't Always Get What You” comienza con acongojantes coros de ángeles ten un fondo celestial que ilumina los sentidos con su desconcertante calma y paz, para luego recaer con sutileza a espacios terrenales en ese solo de cuerno francés, y un Jagger nos recibe cantándonos que no siempre se puede obtener lo que uno quiere, pero si lo intentamos talvez si lo podamos; armándose con una festiva y jubilosa pieza de pop-rock culminando con gran acierto la parte final del disco, acelerando el tempo en su parte final en una atmósfera que llega a su clímax de intensidad en la vertiginosa parte final de reflexiva sonoridad musical.




Señores, los sesenta se acabaron, mas su alma y su pasión quedarán inmortalizados por la eternidad en los maravillosos trabajos que se grabaron en esta gloriosa época del rock.

Texto: Pol (Stone.emo)


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lunes, 9 de julio de 2012

Kings Of Leon, "Because Of The Times"


Año: 2007
País: Estados Unidos
Género: Alternative
Puntuación: ▲▲▲
Canción favorita: "Black Thumbnail" 

Estimable agrupación americana que rescata la instantaneidad del rock sureño enraizado en el blues y el country, logrando un sonido influenciado por sus predecesores como Neil Young, los Allman Brothers o más marcadamente Lynyrd Skynyrd. Su propuesta así resulta un interesante y placentero viaje de resonancia blues-rock básico y rústico, tentado por orientaciones post-punk ochenteras y garage-punk, llevado con la suficiente originalidad y enganche para exaltar y lograr satisfacer al conocedor del buen rock.

Algo redundante por momentos, derivativos por otros; destaca “Knocked Up”, desoladora balada blues-country llena de sensibilidad sureña, logra conjurar una atmósfera de reflexión y decisión que se equilibra con secciones lentas y descargas de riffs eléctrico; “Charmer” con orientación post-punk pixiana y sutiles aromas a los Clash; la efectiva intro hipnotizante de la rítmica "On Call"; y "McFearless", revoltosa y caótica mezcla de afligido alternativo y un genial Caleb a la voz.





Otro de los mejores cortes es la estupenda “Black Thumbnail”, garage-rock de ávida intensidad y desfogue por ahí con cierta insinuación psicodélica; incitan al baile en la movida "My Party", con sección rítmica funk y estilo post-punk pixiano; y "Ragoo" coqueteando con el reggae.

Cierra la balada “Arizona”, nostálgica e intensa balada country-rock de zumbantes guitarras eléctricas y profundidad épica, culmina con acierto el significativo trabajo de la banda formada en Nashville.



Texto: Pol (Stone.emo)

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Interpol, "Our Love To Admire"



Año: 2007
País: Estados Unidos
Género: Post-punk.revival
Puntuación: ▲▲▲
Canción favorita: "Mammonth"


Derivados de la escena post-punk de enfoque a los Cure, los Chameleons y más marcadamente Joy Division, la agrupación neoyorkina lanza su tercer disco de estudio, que si bien, y al igual que casi todas las bandas actuales que se enfocan en el post-punk de fines de los setenta y los ochenta, no crean nada nuevo ni reinventan (y en honor a la verdad, el denominativo ‘revival’ les queda bastante grande), mas esto no necesariamente quita mérito pues por ahí logran conseguir más de un corte con el suficiente enganche y originalidad como para disfrutarse en varias reescuchas.


Con este trabajo consiguen un mayor acercamiento y accesibilidad comercial, por momentos evocando a unos R.E.M. o unos Cure ochenteros, de tensas y cargadas atmósferas recargada por teclados de Carlos Dengler, consiguiendo intensos momentos y atractivos y originales pasajes, aunque su poca heterogeneidad y la innecesaria prolongación con que desarrollan sus piezas, que en promedio pasan los tres minutos y medio, resultan algo tedioso conforme se va escuchando el disco.



Comienza con la genial “Pioneer to the Falls”, tenso corte de psicosis pasiva a lo Doors en “Strange Days", con un Paul Banks de factura vocal entre Ian Curtis y Michael Stipe, con textos góticos ricos en imaginería lírica, evocaciones de melancolía y atmósfera de desencanto y desilusión.



 “No I in Threesome” con intensidad rítmica y simpática melodía en textos de alusiones a tríos sexuales; “Scale” con genial construcción atmosférica de basamento stoner que rebosa por su penetrante bajo e intensa batería, y la enérgica “Heinrich Maneuver”, atractiva conjuración post-punk con tendencia al indie inglés de los noventa.


“Mammoth” posee suficiente enganche y ritmo, densidad atmosférica que parece por momentos evocar oscuridad y confusión contrastante con la intensidad y accesibilidad de la pieza; además de su astuta construcción musical y formulación que resulta una de las más atractivas piezas del disco; “Rest My Chemistry” juega con el alternativo de los Pixies y el post-punk de Joy Division.




El resto redunda en lo previamente explicado, logrando un aceptable trabajo discográfico en la que se aprecia además la acertada guitarra de Daniel Kessler aparentemente muy influenciado por unos Television setenteros.


Texto: Pol (Stone.emo)


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martes, 3 de julio de 2012

The Doors: "The Doors"


Año: 1967

Rating: ▲▲▲▲▲

Canción favorita : "Light My Fire"

Si bien The Doors no se encuentran precisamente dentro de mis bandas predilectas, debo reconocer que este trabajo, junto con el alucinante "Strange House", destacan de entre lo más interesante y conseguido de la banda, y ni que decir de la profunda influencia de estos trabajo en la psicodelía acida y oscura de venideras bandas en el 68 y 69.

Oriundos de una fertil California en los primeros años de la segunda mitad de los sesenta, este disco muestra su marcada ascendencia blues en un estilo áspero, brusco, directo, nutrido de la atmósfera oscura y del fondo instrumental ornamentado con los teclados siempre acertados de Ray Manzarek que complementan los textos mórbidos cortesía de un fulminante Morrison además en la parte vocal.

La legendaria banda sesentera se inmortaliza con tres de sus grandes clásicos, que muestran a la vez su gran versatilidad al virar con éxito por el blues-rock de la detonante "Break On Through (To The Other Side)", soberbia pieza llena de enardecimiento blues y desfogue rock que explosiona en la esencia básica y bruta del rock; la psicodelia alucinógena de "Light My Fire" con los inconfundibles y deliciosos teclados del mencionado Manzarek envolviendonos en un mesmerizante viaje ácido; y el magistral rock atmosférico de conseguida épica en "The End", depresiva pieza que pone en manifiesto la rica capacidad lírica de un inspirado y fatídico Jim Morrison ofreciendonos un intenso y extenso monumento musical tan rico en sensaciones como en reflexiones poéticas, y a destacar además un más que acertado John Densmore en la batería.


Otros cortes a destacar también el cover "Alabama Song (Whisky Bar)", curiosa versión que, entre otras cosas, nos permite ver con claridad a unos venideros Iron Butterfly; la letárgica y oscura "End Of The Night" de conseguida atmósfera gracias a un astuto Manzarek; la contagiante "Soul Kitchen"; la psicodelia palpitante de "Take It As It Comes"; y "The Crystal Ship" mostrando sofisticación tano lírica como instrumental al elaborar una intensa balada de tórridos amores.

Definitivamente una de las inmaculadas contribuciones del 67.



Texto: Pol (Stone.emo)


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viernes, 29 de junio de 2012

"Innerspeaker", Tame Impala



Año: 2010
País: Australia

Género: Psychedelic

Puntuación: ▲▲▲

Canción favorita: "The Bold Arrow Of Time"

Multialabado disco que se empapa de la psicodélia revolviana y sanfranciscana, además de revisar los momentos más intensos del indie stonerosiano y de la escena pop inglesa noventera; el resultado: una oferta nada revolucionaria, mas no carente de encanto.

Su sonido busca el exotismo al conjurar texturas profundas de efecto narcótico, de calidez psicodélica y matices sonoros que van desde la electrónica, el lounge y el ambient; y si bien consiguen despertar interés por sus atractivos fondos sonoros en primeras escuchas, las poco inspiradas melodías vocales y la poca heterogeneidad de recursos y estilos terminan extendiendo las piezas innecesariamente en monotonía complaciente y ejercicios musicales poco interesantes.

De entre lo destacable se puede mencionar "Desire Be, Desire Go", con efectiva atmosfera vintage, conseguida psicodelia caleidoscópica de reminiscencia stonerosiana y estilo vocal a lo Oasis (quien adopta a su vez el estilo vocal de John Lennon del “Revolver”);  la movida "Alter Ego" posee suficiente enganche y atractivo al recurrir a la psicodélica y enfocarse en una pretenciosa dirección post-punk de tendencia neopsicodélica; y el sonido de Manchester a fines de los ochenta en "Lucidity" con aires a Happy Mondays y efectivo bajo de rico contraste con el ácido.




"Why Won't You Make Up Your Mind?" consigue cierta profundidad épica aunque su falta de dirección y apagado desenlace terminan desinflando lo conseguido; "Jeremy's Storm" con densa atmósfera instrumental de efectos electrónicos de reminiscencia al “Draft Morning” de los Byrds, efectiva aunque nada revolucionaria; y el heavy rítmico de "The Bold Arrow of Time" contrasta con la atmósfera letárgica del disco, ya con reminiscencia a unos Iron Butterfly o Cream (aunque el riff más bien me trae a la mente el “Death Walks Behind You” de Atomic Roster).



Si bien la uniformidad de sonido y de su instrumentación resulta consistente a lo largo del trabajo, peca de pretencioso; probablemente editando algunos cortes (y desechando otros), el disco hubiera exhibido mayor contundencia.




Texto: Pol (Stone.emo)


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jueves, 31 de mayo de 2012

RAMONES - "RAMONES" (1976)




Talvez el disco más sorprendente de todos los tiempos sea este mismo. El motivo: mostró a todo el mundo y a sus mismos contemporaneos lo mucho que se puede abarcar llevando todo a lo básico. Se alejan con repudio de las complejidades sonoras y los ostentosos arreglos del glam-art rock y escapan de los heróicos riffs y del estilo comercial de rock de estadio. Tampoco buscan resucitar cual fiel calco el mejor momento de la historia del rock, los 60s. Todo lo contrario, absorben la escencia instantanea de la música rock previa a la explosión másica de mediados de los 60 y aprenden a influenciarse de ella igual como lo hicieron sus previos mentores (Los Beatles, los Beach Boys). Pero el factor más importante es que en su humildad y sensatez, aceptan que nunca conseguiran la majestuosidad en la guitarra de Hendrix ni la sensibilidad melódica de McCartney o Brian Wilson, ni poseen talentosos multiinstrumentistas como Brian Jones. Sin embargo, y paradojicamente, su trabajo termina siendo uno de los mas influyentes y marcadamente necesarios en la escena setentera del rock.

Y es que nadie se la olía venir. El proto-punk, género del cual se registra material discográfico hasta poco más de una década antes del 77, posiblemente sea el principal preludio de la explosión punk, pero su repercusión estaría lejos de lo imaginable. Y es que es bastante fácil ver la influencia de los Ramones en la sustancial cantidad de trabajos ochenteros, noventeros y actuales; todos influenciados directa o indirectamente por ellos.

El disco, que a las justas llega a los 30 minutos, es un vendaval bubblegum muy accesible y muy disfrutable del cual resulta imposible aburrirse. La formula radica en ejecutar canciones breves, directas, entretenidas, simples, espontaneas, de escencia pop y con personalidad. Algo tan elemental que a nadie se le ocurrió por esos años. Pero los Ramones van más alla de ser una formula, ellos consiguen con astucia y estilo propio elaborar un sonido pastoso de fondo de guitarras rebeldes y consistentes y de sección de bajo rítmico muy adictivo y nervudo que van convenientemente complementados con una socarrona y avispada parte vocal-lírica.



Todo esto que registrado a lo largo del trabajo, con jocosas ejecuciones en las meritorias e inmortales "I Don't Wanna Go Down To The Basement", "Now I Wanna Sniff Some Glue", "Havana Affair" o la clásica "Blitzkrieg Bop". Resulta algo insulso destacar una más que otra pues todas conglomeran un viscoso mejunje sonoro adictivo del cual resulta inevitable serle indiferente.

Y por si fuera poco, consiguen un acertado estilo indumentarío de lo más singular que hace que nos resulte practicamente imposible imaginarnos a los Ramones sin jeans rotos o chaquetas de cuero. Basta con ver la portada del disco. Simplemente unos genios.



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jueves, 5 de abril de 2012

The Black Keys - "El Camino"




Año:2011
País: Estados Unidos
Género: Garage-rock
Puntuación: 


Canción favorita: "Sister"


Al parecer la banda proveniente de Akron parece haber encontrado en Danger Mouse su fuente de iluminación y dirección, ofertando esta vez un trabajo satisfactorio, no muy original mas nada carente de encanto, disfrutando varios de sus cortes en posteriores reescuchas y deleitándose con las embriagante oferta de la banda: un rock vertiginoso de guitarras ásperas y resonancia lo-fi.

Lo destacable del disco resulta el single “Lonely Boy”, simple y directa, con el suficiente enganche sonoro y robustez musical, algo más corta le hubiera ido mejor (al igual que a varios de los cortes); "Dead and Gone" logra despertar cierta atracción sonora en su contagiante estribillo y sus sutiles recursos atmosféricos; “Gold On The Ceiling” de marcada tendencia glam y alusiannte discorción eléctrica muestra un interesante enfoque de la banda al optar por terrenos menos esperados; y “Money Maker” es letárgica y engatusante, ecos de arena y distorsión.





“Sister” también consigue llamar la atención en una pieza de insinuación bailonga que parece por momentos evocar la psicodélia y por otros el funk, bastante interesante y disfrutable corte; el resto disfrutable en primeras escuchas, más olvidable en reescuchas.



Si bien este nuevo enfoque que va con la huella de Danger Mouse parece irles muy bien en lo que corresponde ventas y crítica, termina uno extrañando el minimalismo visceral que la banda ofertaba en sus primeros trabajos menos manoseado en producción, pero bueno esa ya es otra historia.

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miércoles, 28 de marzo de 2012

Arctic Monkeys - "Whatever People Say I Am, That´s What I´m Not"


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Año: 2006
País: Reino Unido
Género: Indie.post-punk-revival
Puntuación: ▲▲1/2

Canción favorita: "A Certain Romance"


Catapultados por los más alto como la nueva esperanza de la escena indie.post-punk-revival llegan los Arctic Monkeys, banda proveniente de Sheffield que prolonga la línea trazada desde hace décadas atrás por los Smiths, mas sin el talento ni la capacidad musical de estos últimos, y contradictoriamente recibiendo incluso mayor cobertura y expectativa que la mencionada banda de Mánchester. La clave del éxito parece simple: continuar con la misma tendencia que les resulto a la banda predecesora, los Libertines, y claro, aprovechar los recursos cibernéticos para darse a conocer en la brevedad posible.


Si bien su disco no revoluciona en el concepto del contenido musical, sí lo hace en la forma como consigue marketearse, logrando ni más ni menos que ser el disco más vendido de todos los tiempos en su primera semana, y básicamente ofertando el mismo contenido que en su disco de descarga libre cuando aun no eran conocidos, algo totalmente inimaginable para los Smiths u otras bandas indies como los Stones Roses e incluso Oasis en su momento de mayor expectativa. Pero claro, bueno fuera que en la música tener un disco monetariamente exitoso vaya de la mano con tener un disco innovador, revolucionario, o por lo menos escuchable de inicio a fin.


Remedos superfluos de los Ferdinanz, de los Libertines, los Strokes, los White Stripes, los Rapture, Kaiser Chiefs, los Vines, los Hives, Blur, Oasis, los Smith, los Clash, los Dammed, los Jam…y la lista sigue; sin ahondar en el estudio ni en la comprensión de estos, consecuentemente basándo sus recursos en monótonas y flojas construcciones melódicas, intrascendentes textos de exigua creatividad lírica y poco o nada interesantes secciones de cuerdas que lo único aparente que buscan es sonar más y más rápido cada vez, como si de eso únicamente se tratase el rock; aunque también hay que destacar uno que otro corte nada desdeñable y de hecho bastante disfrutable para el oyente más exigente.


Destaca la irresistible “I Bet You Look Good on The Dancefloor” con ametrallador intro en un enérgico corte post-punk del cual no se desperdicia ni un solo segundo; la astuta “The View From Afternoon”, corte simple y básico, bien pulido de guitarras afiladas y palpitante enganche que funciona muy bien como corte inicial; “Dancing Shoes”, otra irresistible pieza esta vez con genial bajo y astuta percusión en tribal propiciando el baile en un convulsivo post-punk.

De ahí el disco logra defenderse en cierta medida con corte tras corte de relleno, por lo menos pasable en términos generales (menos la insoportable y tediosa “Riot Van”); destacan por ahí también “Perhaps Vampires Is A Bit Strong But...” con estimable construcción y sección de percusión en tribal con cierto aire a los Rapture y la vertiginosa sección final de guitarras de resonancia lo-fi; y el adictivo riff de “From The Ritz To The Rubble”.

Talvez lo más conseguido sea el corte final “A certain romance”, sentida pieza de nostálgicas cuerdas y ávida percusión en tribal, emotiva en su sección final hereda muy bien el brit-pop noventero, despide muy acertadamente este trabajo, que si bien carece del factor innovador, resutla bastante convincente en primeras escuchas, más tras varias reescuchas la poca experiencia y falta de dirección de la banda termina siendo más que evidente.


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lunes, 20 de febrero de 2012

Reseña: Kasabian - Velociraptor! y nuevo video para "Goodbye Kiss"



Floja entrega de unos poco interesantes Kasabian, quienes sucumben a las tendencias electro-disco y algo de funk de varios artistas actuales, y al igual que varios de estos, sin mayor interés, emoción o novedad.

"Let's Roll Just Like We Used To" nos remota a los ochenta en un estilo post-punk flojo de simpática escucha mas carente de emoción e interés. Recursos space sobre-producidos y a estas alturas cansinos; "Days Are Forgotten" muestra atractivos ejercicios electrónicos stone-rosianos reminiscencia a su producción predecesora aunque cae en la monotonía auditiva.

"Goodbye Kiss" es un corte más accesible y simpático, trabajan un poco más la construcción pop aunque un estilo vocal más melódico y menos áspero (como en "Happines") les hubiera venido mejor; "La Fee Verte" buscando exotismo revolviano, no lo consigue.

"Velociraptor!" ya es electro-rock plástico y FM, carente de personalidad y sobrecargado de estruendo electrónico que engancha en primeras escuchas, pero termina olvidándose como toda la música FM, no cae mal escucharla y disfrutarla un par de veces; "I Hear Voices" presenta un fondo krautrock que parece buscar un sutil y sofisticado estilo disco, pero que resulta monótono y olvidable. "Man Of Simple Pleasures" parece evocar a unos Oasis más complacientes y laxos; "Switchblade Smiles" es otro de sus manifiestos remedos a lo Chemcial Brothers, mas sin la originalidad en el empleo de recursos electrónicos ni el buen gusto de estos últimos; y "Neon Noon" con calmada atmósfera ambient despiden este poco interesante trabajo de unos autocomplacientes Kasabian.

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Los dejamos con el nuevo video de Kasabian para el sencillo "Goddbye Kiss", el cuál es el video en vivo que no debe faltar en el catálogo de una gran banda de rock.



martes, 1 de noviembre de 2011

The Last Shadow Puppets - The Age of the Understatement


Año: 2008
País: Reino Unido
Género: Baroque.lounge-pop
Puntuación: ▲▲▲▲

Canción favorita: "Meeting Place"

Vaya sorpresa que nos tendría preparada la unión musical de dos conocidos nombres del indie-post-punk-revival; Alex Turner de los Arctic Monkeys y Miles Kane de los Rascals; quienes al parecer encontrarían lejos de sus mencionadas y respectivas bandas una inspiración y contundencia musical mucho más fructífera al enfocar su propuesta en un pop ornamentado en su fastuosidad baroque de clara sofisticación sesentera.

Y el resultado termina siendo bastante interesante y meritorio; elegantes piezas de calada intensidad y majestuosa construcción melódica acentuadas por la Orquesta Metropolitana de Londres y por el enfoque del baterista y productor James Ford que termina encantando y despampanando en posteriores reeescuchas al oyente amante de la melodía y la luminosidad pop sesentera.



El disco posee tanto intensos y vertiginosos cortes como calmados y letárgicos de desengaño, de amores pasionales, de vicisitudes humanas y de desencanto existencial; a destacar entonces el acelerado y acribillante juego de violines en la fenomenal “The Age Of The Understatement, magistral corte de intrigantes textos de seducción fémina; la simple y bella “Standing Next To Me” con elegancia folk-baroque; “Calm Like You” con envolventes y fascinantes recursos de música fílmica; y el embriagante y sensual lounge de “The Chamber”.



“Only The Truth” con similitud l primer corte del disco en una energética pieza de deliciosa construcción instrumental; “My Mistakes Were Made For You” con textos de desencanto y celestiales arreglos de violines que elevan a los confines del hedonismo baroque; el lujo de la opulenta pieza de desengaño “Black Plant”; y la fulminante “I Don't Like You Anymore”, magistral pieza de ávido contraste melódico-rítmico mostrando el elevado tacto musical del dueto para construir muy sofisticadas pieza.




Las obsesiones féminas se revisan con intensidad en la altisonante “In My Room”, otro de los grandes aciertos del disco; el atmosférico y sensorial lounge reviste la elegancia de “Meeting Place” en una encantadora pieza sin desperdicio de inico a fin, evocando sentimientos encontrados de desamor y desilusión en ese breve pasaje instrumental de violines en su parte final; y el estilo folk de “The Time Has Come Again” finaliza este recomendable trabajo discográfico con una melodía nostálgica de resulta en un meritorio contraste con el histrionismo baroque del disco acentuando así en rememoración la sensibilidad y el romance conseguido del disco.

Texto: Stone.Emo

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